
La escena del crimen
Continuamos con nuestra idea de cocinar un buen tajín. Ahora toca filmar el robo de las verduras: el calabacín, la calabaza, la zanahoria y el nabo.

Adam Mouaouia, monitor de Darna, con Youssef Boughari y Said Taghzaoui
Este es una de los mejores momentos de nuestros rodajes: los actores de la escena piden permiso al dueño de la tienda y le explican en que va a consistir el rodaje, dándole indicaciones de lo que tiene que hacer. Hemos incorporado esta idea al guión del largometraje que preparamos, queremos recoger esa hermosa distancia que existe entre el mundo de la infancia y el de los adultos, que en un país árabe adquiere unos tonos particulares.

Mohamed Bablouh, uno de los cámaras del grupo, enfocando
En el taller tenemos una enciclopedia de la historia de la fotografía que hojeamos juntos en algunas sesiones. Es el momento de profundizar en ciertas reglas de composición, ver como se declinan nuestras capacidades de percepción. En la primera parte del año hemos querido que se dieran cuenta por sí mismos de las necesidades que surgen a la hora de hacer una imagen. Queríamos que se dieran cuenta de las particulares necesidades de adaptación del cinematógrafo a la realidad.
Bablouh, de 15 años, iniciará este verano unas prácticas laborales en la productora SAOC FILMS “Societé Arabe des Oeuvres Cinématographiques”. Tiene paciencia y determinación, dos condiciones necesarias para ser un buen cámara.


Procuramos que todos los integrantes del grupo de rodaje mirén a través del visor para que opinen sobre la construcción de la imagen.















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